El viento de la mañana llevaba a mis oídos extrañas voces.
Como unas carcajadas conocidas...
Ajeno a la inminente desgracia, el sábado había quedado con un gran satanás: Pepe Acdc.
El resto de satanases estaba o lesionado (Vítor), o tomando el vermú en Bilbao (Bigtello) o sancionados como El Cachas o aquel muchacho de larga melena rubia llamado Titus...
-¿Dónde vamos?
-Vamos a ver unos miradores que hay pasada la Fuenfría, que están al lado...
-Pepe que me la estás metiendo.
-Que no me cago en ros, que están al lado.
Y así empezamos a subir. La máquina del Macho lleva un tiempo sin soportar su furia salvaje. Se me rompe un radio. No hay problema.
El propio Macho no está acostumbrado a su furia salvaje, y menos a la furia de Pepe. Pero tampoco hay problema. Entre que me quito la camiseta, que se me sale la cadena y otras estratagemas similares, voy encontrando oporunidades de pararme antes de que me estalle la cabeza.
Seguimos subiendo hasta que en un cruce de caminos aparece la pregunta:
-¿Izquierda o derecha?
En ese momento divisamos una melena rubia bajo un casco.
-Donde vaya la rubia -dice Pepe.
Pero el Macho Alfa ya ha visto bastante. La sangre que comenzaba a concentrarse en las cavidades cavernosas del Macho se congela.
No es una mujer...
Ni siquiera es una persona...
¡ES UN SATANÁS!
Y va acompañado...
Tito, ¿por qué lo has hecho?
¿Cómo has podido?
¡Cómo has podido, Tito!
¡Tito, cómo has podido!
Carta dirigida al acompañante del traidor:
Amigo David.
Los Santanases no tienen nada contra ti.
Tú eres una víctima. Otra. Igual que nosotros.
Me imagino cómo habrás llegado a esta situación.
Un mensaje un día, una llamada otro... y al final, quedas con él y con su Mérida.
No te culpo. Sé lo que es eso.
Pero tienes que saber cómo es él. Primero han sido los Satanases, pero después serás tú...
Huye.
No seas "la otra".
Hazlo antes de que sea demasiado tarde.
Únete a los Satanases.
¡¡TODOS CONTRA EL TITO!!
Seguro que hasta tiene otra página el muy traidor...